Blog del Narco

Esta es la sangrienta guerra por la que "Los Azules " y " Los Pintos" del Cártel de Sinaloa se enfrascan sin tregua

- 11:08:00
CHIHUAHUA, Chih.- La comunidad de Baborigame y las rancherías cercanas, han vivido una semana de balaceras y muertes por la disputa de la plaza entre dos grupos del Cártel de Sinaloa divididos desde hace años: Los Azules y Los Pintos, este último liderado por Héctor El Pinto Román.

Es la comunidad que hace una semana salió a las calles para realizar una marcha por la paz, convocada por las seis iglesias que trabajan ahí y por solicitud del recién creado Consejo Ciudadano que se animó a organizarse para fortalecer el tejido social en medio del Triángulo Dorado.

Del 5 de junio a la fecha han asesinado a seis personas, entre ellas a un líder de Los Pintos apodado El 7. Además, seis personas han resultado lesionadas, entre ellas una mujer, y han quemado por lo menos cuatro casas.

Otros dos hombres fueron asesinados el 10 de junio en el poblado de Atascaderos, también del municipio de Guadalupe y Calvo, más lejano a Baborigame.

Los pobladores de rancherías cercanas, informaron que con frecuencia se escuchan balaceras, la última ocurrió alrededor de las 14:30 horas del domingo pasado. “Duró como media hora, se calmó y en la noche otra vez comenzaron dale y dale por todo el pueblo. Pintos contra todo: Azules, Ejército y policía municipal (…) andan juntos Azules, policía y Ejército con Los Pintos”, señalaron.

Y es que luego de varios años de ataques contra ese poblado y lugares aledaños, Los Azules le quitaron parte del territorio a Los Pintos, lo que ha mantenido una lucha más encarnizada.

Los agentes municipales no podían ingresar a Baborigame, sólo a la cabecera municipal que es Guadalupe y Calvo y a otros pueblos. Los mismos policías municipales informaron el año pasado a Apro, que no podían dar datos de un matrimonio desaparecido en Baborigame, porque no podían ingresar.

A partir de que ganaron Los Azules, pudieron entrar los agentes municipales y desde hace un mes aproximadamente, Los Pintos se empeñaron en recuperar Baborigame con su seccional, donde vivieron por años en diferentes casas que, al parecer, son las que han quemado.

La semana pasada, el 6 de junio, quemaron dos casas, dato que fue confirmado por la Fiscalía General del estado. Y este fin de semana quemaron otra.

Agentes de la Comisión Estatal de Seguridad, recibieron un reporte de incendio en un lugar conocido como Gasolinera Vieja, de Baborigame. El domicilio estaba deshabitado, acudió personal investigador estatal y militares.

El inmueble constaba de tres piezas, la estructura se dañó por completo, porque la rosearon con gasolina. Se desconoce quiénes fueron los responsables.

Una mujer de 63 años que llegó al lugar originaria de San José de las Cruces del mismo seccional de Baborigame, les informó que hace dos meses había adquirido la propiedad para remodelarla y rentarla.

La mujer dijo que desconocía el nombre del anterior morador, pero es conocido en el pueblo como una persona problemática que desde hace tiempo se fue del pueblo y desconocen a dónde se fue.

A cien metros de esa vivienda, se incendió otro inmueble de cuatro cuartos de adobe, techo de lámina y vigas de madera.

El pasado domingo, de acuerdo con pobladores, quemaron otra casa, cerraron escuelas por la balacera reportada durante el día y durante la noche, y los mismos delincuentes prohibieron la ruta de los aviones que aterrizan en el lugar.

“Sacaron un herido de Los Azules y le llamaron al dueño del servicio aéreo”. La pista de aterrizaje es cotidianamente muy utilizada por diferentes sectores, porque es un lugar intrincado en la Sierra Tarahumara.

“Están desbaratando casas. En la última balacera mataron a uno e hirieron a cuatro. Empezaron a desbaratar la casa desde el viernes, y anoche (domingo), el grupo que andaba con Los Azules le quemó una camioneta blindada a Los Pintos. Las casas eran usadas para esconderse”, refiere otra persona de una de las rancherías.

A la ranchería Los Hongos, llegó un grupo de Los Pintos a catear las casas y quitarles comida: “Los Pintos hambrientos catearon las casas, se llevaron la comida de la gente y robaron cuatro camionetas”.

Las víctimas según cifras oficiales

El 5 de junio, la Fiscalía General del estado registró que cuatro hombres, uno de ellos menor de edad, fueron atacados con armas de fuego.

Los primeros dos lesionados se registraron a las 9:00 de la noche y de acuerdo con los agentes ministeriales, dos hombres se daban la vuelta en su vehículo por el poblado de Baborigame. Habían llegado a las 5:00 de la tarde del pueblo La Soledad del mismo seccional; en la noche acudieron a un expendio de cerveza y observaron que dos encapuchados salieron de una casa abandonada para disparar con armas largas a los tripulantes de otro vehículo, pero las balas les dieron a ellos dos.

Los heridos fueron trasladados a la ciudad de Guachochi para recibir atención médica, mientras que el vehículo en el que viajaban se quedó en el lugar con daños ocasionados por proyectiles, embalaron 23 cascos calibre .223 y 18 cascos calibre 7.62 por 39.

Ese mismo día, resultaron lesionados otros dos hombres de 41 y 15 años, al primero lo hirieron en el pie derecho y al segundo en el hombro.

A las 9:00 de la noche llegaron a una gasolinera del pueblo de Baborigame cuando dos sujetos que se encontraban en una vivienda abandonada dispararon contra otro vehículo que pasaba por el lugar, sus ocupantes trataron de protegerse, pero fueron alcanzados por las balas. Sus familiares los trasladaron en avioneta a Guachochi para llevarlos a un hospital.

El 6 de junio asesinaron a Alberto Chaparro Chaparro de 40 años y a Loreto Chaparro Méndez, de 51. Sus cuerpos fueron encontrados el 10 de junio.

Los agentes estatales recibieron el reporte de un cuerpo sin vida en la comunidad Caballo Prieto. Durante la madrugada se trasladaron y en un lugar conocido como Buena Vista, localizaron a Alberto Chaparro, quien tenía a un costado tres casquillos percutidos y uno útil de refle M1. A 30 metros de la vivienda donde vivía, localizaron el otro cuerpo de Loreto Chaparro. Los dos se encontraban en estado de descomposición y carcomidos por la fauna silvestre.

De acuerdo con testigos, informó la FGE, el 6 de junio las víctimas anunciaron que realizarían una tesgüinada para la fiesta del día 9, pero ese mismo día, alrededor de las 12:00 horas, un hombre de 23 años pasó por la tienda a comprar un refresco, iba tomado y llevaba un rifle M1 en su espalda.

Posteriormente, fue visto con el mismo rifle y ya no lo volvieron a ver. El 9 de junio reportaron la ausencia de los dos hombres y por la noche los encontraron muertos.

El primero tenía un balazo en la frente y al segundo no se le notaban lesiones de arma, por el estado de descomposición en el que fueron localizados.

El 7 de junio, alrededor de las 16:00 horas, reportaron que en el poblado de Milpillas había una persona fallecida. Cuando los agentes llegaron, encontraron una vivienda con varios impactos de arma de fuego, así como una camioneta color rojo marca Chevrolet.

Entrevistaron a una mujer de 19 años, quien les informó que a las 2:00 de la tarde ella se encontraba en su vivienda cuando escuchó varias detonaciones de arma de fuego. Dentro de la casa se encontraba un familiar de 50 años, a quien le lesionaron una pierna y él dijo que los balazos venían del cerro pero no observó a ninguna persona. Fue trasladado al hospital de Guadalupe y Calvo.

Luego de recorrer el lugar, encontraron 104 casquillos percutidos de calibre 7.62×29 y .223.

Más adelante encontraron el cuerpo de otro hombre, identificado como Fidel Chaparro Esparza, con un balazo en la ceja izquierda.

Otra mujer fue herida por un hombre de 50 años, con arma blanca en el Rancho Viejo, seccional de Mesa de San Rafael, alrededor de las 14:00 horas, en una reunión familiar.

En el rancho de Abajo, sección de Atascaderos asesinaron a Francisco Adrián Silva Valenzuela, de 21 años, quien fue localizado en una brecha a la pista de Atascaderos a la altura del basurero

Ahí mismo les informaron de otra persona sin vida en la Brecha a Ojuelos, a la altura del Rincón del Tarahumara. La víctima fue identificada como Víctor Manuel Molina Barraza de 18 años, con domicilio en la ciudad de Parral.

Ambos se dedicaban a la venta de ropa, salieron un día antes a vender y ya no regresaron.

El 11 de junio, elementos de la Comisión Estatal de Seguridad hallaron una camioneta blindada con dos cuerpos sin vida, en el camino de Baborigame a San Juan Nepomuceno, municipio de Guadalupe y Calvo.

En el interior había, además, un fusil AK-47, cartuchos útiles, equipo táctico y dinero en efectivo.

También se encontraban los cuerpos de Aarón García Carmona, de 35 años, con domicilio en la colonia Emiliano Zapata de Culiacán, Sinaloa, según su licencia de manejo.

El otro cuerpo era de un joven de 25 años, complexión delgada, 1.70 metros de estatura, quien aún no ha sido identificado.

En el vehículo localizaron un fusil marca Norinko de fabricación china, calibre 7.62x 39; once cargadores para fusil 762x 39 capacidad de 30 cartuchos; tres cargadores para fusil 7.62x 39 capacidad de 40 cartuchos; un cargador de disco para fusil 7.62 x 39 capacidad de 80 cartuchos; 164 cartuchos útiles calibre 7.62x 39; una pechera táctica color negro; siete mil 670 pesos en billetes de distintas denominaciones y dos teléfonos celulares.

Este martes, localizaron el cuerpo de Efraín Gardea Cano, de 28 años, en la calle principal de Baborigame. Un familiar les informó que desde ayer no había regresado a su domicilio porque se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas.
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