Blog del Narco

Expediente 2017: Golpe a los carteles; 124 secuestros en Veracruz

- 6:16:00
Veracruz .- La Yunicidad dio un golpe a los carteles y cartelitos. En Poza Rica fueron detenidos 37 presuntos secuestradores más. Ellos operaban en once municipios. Y aun cuando las fuerzas del mal son cooptadas, los malandros se multiplican como los peces, los panes y los hongos.

Todavía más: los malosos se desplazan por inercia. Con Felipe Calderón, por ejemplo, los combatieron en el norte del país y la delincuencia organizada se movió al centro y al sur. Fue el tiempo en que aparecieron y florecieron en Tamaulipas. Y de allí caminaron al norte de Veracruz. Y siguieron en el largo y extenso territorio jarocho, más grande que varios países de América Central. Guatemala, Honduras, Salvador y Nicaragua.

Tarea titánica, pues. Y con todo, el operativo permite, digamos, sentir una lucecita en el túnel de la sangre y la muerte, y lo peor, la impunidad.

Los malandros detenidos pertenecen al grupo de Los Zetas, que según la Procuraduría General de la República, PGR, junto con el Cartel Jalisco Nueva Generación, operan aquí, entre nosotros, al grado, como afirma el reportero y escritor, Ricardo Ravelo Galo (“En manos del marco”, su último libro), de que co-gobiernan en Veracruz.

Ellos actuaban en los municipios de Gutiérrez Zamora, Tecolutla, Martínez de la torre, Papantla, Poza Rica, Tihuatlán, Tuxpan, Álamo, Tlapacoyan, Tantoyuca y Temapache, las demarcaciones en que, se derivaría, han entrado a un remanso de paz y tranquilidad.

Ojalá.

Y ojalá, porque unos son detenidos y encarcelados y hasta muertos en un fuego cruzado con las corporaciones policiacas, pero en automático, aparecen más.

Por eso, quizá, en cada municipio o región donde sean abatidos, la Yunicidad en alianza con los soldados y marinos estará dejando una súper vigilancia. El frente de batalla ha de cuidarse.

124 SECUESTROS EN VERACRUZ

En la estadística oficial la célula de los Zetas detenida estaba ligada a un aproximado de 17 secuestros.
También les decomisaron un arsenal. 11 armas cortas, dos armas largas, cartuchos, cinco taxis con reporte de robo, tres motocicletas y drogas.
Y de paso, tenían una persona secuestrada, la que fue rescatada.
Ok.
Pero si nos vamos a la estadística del secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el reporto oficial habla de los meses de enero a noviembre del año pasado de un aproximado de 124 secuestros en el transcurso del año.
Los peores meses fueron marzo, junio y agosto con 13, seguidos julio con 12 y por enero, octubre y noviembre con once.
Así, con todo y que sean más pues son mucho más los que dejan de reportarse, la seguridad en la vida y en los bienes significa el peor pendiente social.
Bastaría recordar que Veracruz se ha convertido en consumidor de droga, además de la disputa por la jugosa plaza que incluye la autopista de sur a norte, los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz y Tuxpan, las pistas clandestinas, los negocios de los migrantes y la prostitución, el derecho de piso, los secuestros y los secuestros exprés, las extorsiones y el co-gobierno en los penales, entre otros rubros.
Ya se verá, entonces, si la Yunicidad logra, más que seguir abatiendo y deteniendo a los sicarios de los carteles, exterminar a todos ellos, en un operativo donde estarían participando israelitas, colombianos, el súper policía de Felipe Calderón, Genaro García Luna, los marinos, los soldados, la Fuerza Civil y los policías estatales y municipales.

NARCO/ALCALDES, EN LA MIRA

De entre los 37 presuntos secuestradores detenidos 30 son hombres y 5 mujeres y dos menores de edad.

El dato resulta indicativo y significativo. 5 mujeres y dos menores, lo que expresa el grado de descomposición social a que se ha llegado, igual, digamos, que en el resto del país.

Sean las razones o pretextos, terrible si las mujeres fueron reclutadas por la fuerza. Peor, si llegaron por voluntad expresa.

Por eso, en el duartazgo, por ejemplo, en Tierra Blanca apareció una mujer como la jefa máxima de una célula del mal, la comandanta de los sicarios, y/o como en el caso de aquel niño del norte del país pistolero consagrado.

Y de paso, lo insólito, confirmado por el góber azul. En Veracruz hay narco/alcaldes, uno de ellos ya detectado por la Yunicidad, cuyo desenlace fue encargado al secretario General de Gobierno, digamos, para aclarar cuentas.

Los señores de la droga permearon todo. Fueron más poderosos que la humedad filtrándose en las paredes de una casa.

Claro, la historia sórdida y siniestra de Veracruz inició en el Chirinismo, 1992/1998, cuando José Albino Quintero Meraz, ex convicto del penal de Almoloya por delitos contra la salud, fue el precursor del mal en el paraíso terrenal que era la tierra jarocha.

Cuatro gobernadores al hilo, uno tras otro, fuero condescendientes con los malandros. 

Incluso, uno de ellos, Fidel Herrera, fue conocido como el “Zeta 40” y políticos priistas y panistas se acusaron de sus ligas con Pancho Colorado, “El señor de los narco/caballos” preso en una cárcel de Estados Unidos, y hasta llegó a decirse que la panista Josefina Vázquez Mota caminó Veracruz en campaña presidencial en uno de sus aviones.

Los 37 presuntos secuestradores detenidos en Poza Rica serían, digamos, como una golondrina anunciando el verano.

Pero en el hacer de todos los días, en un operativo conjunto y al mismo tiempo en todas las demarcaciones de Veracruz, permitiría acaso recuperar la paz perdida.

Por eso, Fernando Gutiérrez Barrios se volvió respetable en 47 días en que pacificó el Veracruz violento heredado por Agustín Acosta Lagunes con su “Sonora Matancera”.
Advertisement
 

Escribe lo que deseas encontrar y presiona Enter